Su reloj Hamilton es un instrumento micromecánico de gran precisión desarrollado y fabricado en Suiza. Tanto si lo lleva a diario como solo de vez en cuando, su obra de arte de la relojería requiere de un cuidado constante. La siguiente información le ayudará a preservar su precisión y autenticidad.
Tenga en cuenta que los relojes Hamilton, como cualquier otro instrumento micromecánico de precisión, requieren de un mantenimiento periódico. El mantenimiento permite conservar el mecanismo en perfecto estado de funcionamiento y prolongar su vida útil.
La frecuencia con la que se deben llevar a cabo estas tareas de mantenimiento dependerá del modelo, así como de las condiciones climáticas y los cuidados que el usuario procure al reloj. Si bien no podemos establecer un periodo exacto para el mantenimiento, recomendamos realizar un servicio de mantenimiento completo cada tres (3) o cinco (5) años
Para asegurarse de que este servicio se lleve a cabo con toda profesionalidad y de conformidad con las normas de Hamilton, debe llevar su reloj a un Centro de Servicio Hamilton autorizado o a un distribuidor oficial de la marca.
Durante la revisión final, los relojes Hamilton son sometidos a pruebas para comprobar su resistencia al agua, indicada en el fondo de la caja. Esta resistencia no es permanente. La resistencia al agua de un reloj puede verse afectada por el proceso natural de envejecimiento de las juntas (juntas del fondo de la caja, de la corona, del cristal, etc.) o por golpes accidentales a la caja del reloj.
Adicionalmente, factores externos como la transpiración, el agua tratada con cloro o el agua de mar, los rayos ultravioleta y los productos cosméticos pueden afectar la hermeticidad con el paso del tiempo.
Por tanto, recomendamos aclarar su reloj con agua dulce cada vez que entre en contacto con cloro o agua de mar.
Consejos básicos para preservar la resistencia al agua del reloj:
La resistencia al agua debe comprobarse una vez al año en un Centro de Servicio HAMILTON. Según el modelo, asegúrese de empujar la corona hasta la posición 0 o de enroscarla nuevamente con sumo cuidado para que el agua no pueda entrar en el mecanismo.
No utilice ni los pulsadores ni la corona mientras esté bajo el agua.
La resistencia al agua del reloj se indica en el fondo de la caja:
3 bar (30 m) / 43 psi (98,4 ft)
5 bar (50 m) / 73 psi (164 ft)
10 bar (100 m) / 145 psi (328 ft)
15 bar (150 m) / 217 psi (492 ft)
20 bar (200 m) / 290 psi (656,1 ft)
100 bar (1000 m) / 1450 psi (3280,8 ft)
Tenga en cuenta que la piel es un material natural y como tal, está sujeta a un proceso natural de envejecimiento. Dependiendo de los hábitos del propietario, la correa debe remplazarse de manera regular por razones de seguridad (para asegurar el reloj en su muñeca), así como de estética e higiene. En condiciones normales de uso diario, tiene una duración media de 6 a 12 meses.
Para conservar su correa de piel en buenas condiciones durante el máximo tiempo posible, HAMILTON le recomienda lo siguiente:
Aclare su reloj con agua dulce cada vez que lo use en o que entre en contacto con cloro o agua de mar.
Todos los relojes HAMILTON pueden limpiarse periódicamente con un paño seco y suave. Para las cajas resistentes al agua, los brazaletes de acero y las correas de caucho, utilice un cepillo pequeño (por ejemplo, un cepillo de dientes) y agua jabonosa. Aclare con agua dulce y utilice un paño suave para secar.
Evite el contacto directo con disolventes, detergentes, perfumes, cosméticos, etc., que puedan dañar el brazalete/la correa o la caja. Dichas sustancias pueden alterar las juntas y por tanto afectar la resistencia al agua del reloj.
Siempre que sea posible, mantenga su reloj alejado de campos magnéticos, como altavoces, aparatos eléctricos, puertas de seguridad en aeropuertos y otros aparatos electromagnéticos. Estos dispositivos producen campos magnéticos fuertes que pueden afectar las funciones de su reloj, afectar la precisión del cronometraje o incluso detenerlo por completo.
Hamilton le recomienda no exponer su reloj a cambios bruscos de temperatura (como sumergirlo en agua fría tras exponerlo a la luz directa del sol) o a temperaturas extremas superiores a los 60°C (140°F) o inferiores a los 0°C (32°F).
Hamilton le recomienda evitar llevar el reloj cuando practique deportes como golf, tenis o actividades similares que impliquen golpes fuertes, puesto que un impacto de este tipo podría dañar los componentes micromecánicos del mecanismo.
La batería de un reloj dura generalmente de 2 a 5 años, dependiendo del tipo de mecanismo y de la cantidad de energía que consuman las diversas funciones. Si el segundero comienza a saltar a intervalos de 4 segundos, es necesario cambiar la batería (indicador de fin de vida útil).
Para hacerlo, le recomendamos que lleve su reloj a un Centro de Servicio Hamilton o a un distribuidor Hamilton autorizado, puesto que disponen de las herramientas y los equipos de prueba necesarios para realizar el trabajo conforme con los altos estándares de Hamilton.
Las baterías vacías deben cambiarse lo más rápidamente posible.