¿Sabía que un reloj mecánico debe revisarse cada 4 años de funcionamiento ininterrumpido, o cada 35.000 horas? Si lo comparamos con un coche que se condujera 90 minutos al día, sería el equivalente a llevarlo al mecánico cada 64 años.


Hermeticidad al agua

Consejos básicos para conservar la hermeticidad al agua de su reloj:

La resistencia al agua debe comprobarse de forma periódica (una vez al año), en un Centro de Asistencia autorizado por HAMILTON.

Cada vez que abra la caja de su reloj, asegúrese de comprobar su hermeticidad al agua
Debe comprobar que la corona, de acuerdo con el modelo, se encuentre pulsada en la posición 0, o en el caso de coronas atornilladas, que haya sido atornillada con cuidado, de forma que el agua no pueda acceder al mecanismo.

No utilice los botones, la corona ni la luneta giratoria mientras esté bajo el agua.

La hermeticidad de su reloj aparece indicada en la parte inferior de la caja:

3 bar (30 m) / 43 psi (98.4 ft)
5 bar (50 m) / 73 psi (164 ft)
10 bar (100 m) / 145 psi (328 ft)
15 bar (150 m) / 217 psi (492 ft)
20 bar (200 m) / 290 psi (656.1 ft)
100 bar (1000 m) / 1450 psi (3280.8 ft)

En el momento de la verificación final, la hermeticidad al agua de los relojes HAMILTON es comprobada en función de lo que aparece indicado en la parte inferior de la caja, pero dicha hermeticidad no es permanente. Esta puede verse afectada por algún golpe accidental de la caja o la corona, así como por el desgaste natural de las juntas.

Correas de piel:
Ante todo, la piel es un material natural sujeto a un inevitable envejecimiento. Dependiendo de sus costumbres vestimentarias, debería sustituir las correas con regularidad por razones de seguridad (para una mejor sujeción del reloj en la muñeca), así como por razones estéticas y de higiene. Si la lleva diariamente, necesitaría cambiarla cada 6 o 12 meses.

Para conservar su correa de piel en buenas condiciones durante un máximo de tiempo posible, Hamilton le recomienda lo siguiente:

Evite exponer su correa a la luz del sol durante largos periodos de tiempo a fin de evitar la decoloración.

No olvide que la piel es permeable. Así que evite ponerla en contacto con sustancias grasas y cosméticos.

Para prevenir posibles decoloraciones y deformaciones, evite el contacto con el agua y la humedad.
 

Baño en el mar:
Aclare siempre su reloj con agua dulce templada después de haberse bañado.
 

Limpieza:
Para los brazaletes en metal y todas las cajas resistentes al agua utilice un cepillo de dientes con agua jabonosa y un paño suave para su secado. Utilice un tejido suave para secarla a fin de no rayar el reloj ni su banda metálica.
 

Productos químicos:
Evite el contacto directo con disolventes, detergentes, perfumes, cosméticos, etc., puesto que podrían dañar la pulsera, la caja o las juntas. Si ha estado nadando en agua tratada con cloro, limpie el reloj con agua limpia.
 

Campos magnéticos:
No exponga su reloj a campos magnéticos intensos, como los generados por detector de metalles u aparatos electromagnéticos. Estos pueden dañar su reloj o afectar a su precisión.
 

Temperatura:
No exponga su reloj a cambios bruscos de temperatura (como por ejemplo sumergirlo en agua fría tras exponerlo a la luz directa del sol), o a temperaturas extremas superiores a los 60C (140F) o por debajo de 0C (32F).
 

Choques:
Evítelos, tanto si son de índole térmica, como de otro tipo. En caso de un fuerte impacto, por favor lleve su reloj a un centro de servicio Hamilton acreditado para que sea revisado.
 

Batería:
La duración de la batería de un reloj varía generalmente entre dos y cinco años, dependiendo del tipo de reloj, de su tamaño, y de la energía que consuman las diversas funciones. Si el segundero comienza a saltar a intervalos de 4 segundos, eso quiere decir que es necesario cambiar la batería (indicador de fin de vida)

Cambio de batería:
Le recomendamos que lleve su reloj a un Centro de Asistencia autorizado o distribuidor HAMILTON donde disponen de las herramientas y del equipo de prueba necesarios para realizar un trabajo profesional. Las baterías vacías deben cambiarse rápidamente para evitar todo riesgo de escape que pueda dañar el mecanismo del reloj.

Tipo de batería:
Óxido de plata 0% Hg
 

Servicio de mantenimiento:
Tenga en cuenta que, al igual que todos los instrumentos de precisión micromecánicos, los relojes HAMILTON deben recibir un mantenimiento regular. Esto le permitirá mantener su reloj en perfecto estado de funcionamiento y disfrutar de él durante más tiempo.
La frecuencia de mantenimiento depende del modelo, así como de las condiciones climáticas y del cuidado procurado por el propietario del reloj. Por ello no podemos determinar un plazo de tiempo específico para el mantenimiento. En general, aconsejamos realizar un servicio de mantenimiento completo cada 3 o 5 años.

Para garantizar un mantenimiento profesional, le recomendamos que lleve su reloj a un Centro de Asistencia autorizado o distribuidor HAMILTON.